
Un principio en la vida es que las verdades duelen. Y lamentablemente, siempre entre nosotros habrá un tipo de rivalidad sana, competitividad que nos llevará a la ruptura literaria más no a la amical. Esto lo digo en mi defensa ya que al dar mis pequeñas y esmirriadas opiniones, no creí que la gente fuera tan quisquillosa, parecían personas maduras, sin embargo, resultó ser todo un fariseísmo; claro ello es entendible puesto que cuando te atacan debes defenderte mas no se debe hacer ello con falacias, ni con palabras amponas (replanas) e indirectas apacibles que solo arruinan nuestra imagen; una persona debe tener recursos inteligentes para presentar argumentos solidos en una defensa. Las críticas que he podido dar son leíbles más no por ello se deben tomar en serio, son meros ejercicios, reconozco que no se puede sacar conclusiones de un o dos escritos, sin embargo en mi candidez pensé que la amistad cubriría nuestras falencias y todo nos iríamos por el lado tangencial de las cosas, esa fue la visión. No obstante, todo salió de proporción y lo único que quedó es nuestra mistad, seguimos siendo como somos, quizá mañana nos hallemos nuevamente en don Lucho y hablemos de nosotros maduramente como siempre debió ser, amigos. Al fin al cabo, somos una variabilidad para un mismo fin.




